
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, descartó este miércoles que el brote mortal de hantavirus detectado a bordo de un crucero internacional represente un escenario comparable al inicio de la pandemia de covid-19, en un intento por contener la alarma global generada en los últimos días.
En declaraciones a la agencia AFP, el titular del organismo fue tajante: “No, no lo creo”, al ser cuestionado sobre si la situación actual guarda similitudes con la crisis sanitaria que paralizó al mundo en 2020. La afirmación se produce en medio de un seguimiento epidemiológico internacional tras la muerte de tres pasajeros vinculados a este brote.
El director general del organismo, Tedros Adhanom Ghebreyesus, restó importancia al peligro, insistiendo en que "el riesgo para el resto del mundo es bajo".
El crucero MV Hondius, epicentro de la alerta sanitaria
El buque MV Hondius, con bandera neerlandesa, permanece en el centro de la crisis tras reportarse los primeros fallecimientos sospechosos por hantavirus, una enfermedad viral que puede derivar en síndrome respiratorio agudo.
La embarcación, que zarpó el 1 de abril desde Ushuaia, llevaba a bordo 88 pasajeros y 59 tripulantes de 23 nacionalidades, según datos de la OMS. Desde el domingo permanece fondeada frente a Cabo Verde, mientras se desarrollan evacuaciones médicas y protocolos de contención.
El barco tiene previsto atracar en el puerto de Granadilla, en Tenerife, en un plazo aproximado de tres días, según confirmó la ministra de Sanidad de España, Mónica García.
Repatriación y protocolo sanitario en marcha
Las autoridades españolas han diseñado un operativo para gestionar la llegada del crucero y minimizar riesgos sanitarios. García explicó que se implementará “un mecanismo conjunto de evaluación sanitaria y de evacuación para repatriar a todos los miembros del pasaje”.
La estrategia contempla que los pasajeros extranjeros regresen a sus países de origen, salvo impedimentos médicos. En el caso de los ciudadanos españoles —14 en total— serán trasladados al hospital militar Gómez Ulla en Madrid para evaluación especializada.
Este plan ha generado tensiones con el gobierno regional de Canarias, que había expresado su oposición inicial al atraque del barco por motivos de salud pública.
Evacuaciones médicas y seguimiento internacional
El operativo sanitario ya ha implicado movimientos internacionales. Tres personas —dos tripulantes enfermos y un caso considerado contacto— fueron evacuadas desde el aeropuerto de Praia hacia Países Bajos en aviones ambulancia. Su estado ha sido reportado como estable.
Estos traslados se realizaron tras una primera evacuación marítima desde el crucero, coordinada por la OMS, lo que refleja la complejidad logística del caso.
Búsqueda de posibles contactos en vuelos comerciales
Uno de los focos de preocupación se ha trasladado al rastreo de contactos. La OMS ha iniciado la localización de más de 80 pasajeros de un vuelo entre Santa Elena y Johannesburgo en el que viajó una mujer neerlandesa de 69 años, posteriormente fallecida por hantavirus.
La pasajera, que había sido desembarcada del crucero con síntomas gastrointestinales, murió el 26 de abril en Sudáfrica. Su esposo, de 70 años, falleció previamente a bordo del barco.
El vuelo, operado por la aerolínea Airlink, transportó a 82 pasajeros y seis tripulantes, ahora considerados potenciales contactos. Las autoridades sanitarias han solicitado que quienes no hayan sido localizados se reporten ante el Ministerio de Salud sudafricano.
Posible transmisión y evaluación epidemiológica
La OMS ha señalado que existe la sospecha de transmisión de persona a persona en contactos muy estrechos, una característica poco común en algunos tipos de hantavirus, lo que añade complejidad a la evaluación del riesgo.
Maria Van Kerkhove, directora interina del área de preparación y prevención, explicó que las investigaciones están en curso para determinar el alcance real del contagio.
No obstante, el organismo internacional ha evitado escalar la alerta a niveles comparables con otras crisis sanitarias globales, insistiendo en que el contexto epidemiológico es distinto al del covid-19.
Un brote bajo vigilancia, pero sin señales de pandemia
A pesar de la gravedad de los casos registrados, la OMS mantiene una postura de cautela técnica. La rápida identificación del brote, la trazabilidad de los contactos y las medidas de aislamiento implementadas forman parte de un protocolo que busca evitar una propagación mayor.
El caso del MV Hondius ilustra los desafíos de la salud global en entornos cerrados y altamente móviles, como los cruceros, donde la transmisión de enfermedades puede amplificarse rápidamente.
Sin embargo, la diferencia clave, según los expertos, radica en la naturaleza del virus, su capacidad de transmisión y la experiencia acumulada tras la pandemia reciente.
La evolución del brote en los próximos días será determinante para evaluar si las medidas actuales son suficientes o si será necesario reforzar las estrategias de contención en distintos puntos del sistema internacional de salud.









