Tras sismo en Afganistán, habitantes sufren sin comida ni albergues; piden ayuda.

El sismo de magnitud 5.9 que golpeó la zona del este de Afganistán, cerca de la frontera con Pakistán, dejó más de mil muertos y miles de damnificados.

 

24 de junio de 2022.

 

Muchos supervivientes del terremoto más mortífero que ha golpeado a Afganistán en las últimas dos décadas sufrían este viernes sin comida ni ningún lugar de acogida mientras esperaban en sus aldeas devastadas la llegada de ayuda, retrasada por las lluvias que agudizan el sufrimiento de los damnificados.

 

El sismo de magnitud 5,9 que golpeó el miércoles la zona del este de Afganistán, cerca de la frontera con Pakistán, dejó más de mil muertos y miles de damnificados. En algunos de los distritos más afectados, aldeas enteras quedaron arrasadas y los supervivientes dicen que ni siquiera encuentran palas necesarias para enterrar a los muertos.

 

"No hay mantas, no hay tiendas de campaña, no hay refugios. Todo nuestro sistema de distribución de agua está destruido. Todo está devastado, las casas están destruidas. Literalmente no hay nada para comer", contó a un equipo de la AFP Zaitullah Ghurziwal, de 21 años, en una aldea de la provincia de Paktika.

 

Mohammad Amin Huzaifa, director de información para esta provincia, dijo que las fuertes lluvias y las inundaciones han complicado las tareas de rescate. Las comunicaciones también fueron afectadas, ya que el sismo tumbó torres de telecomunicaciones y el tendido eléctrico.

 

El terremoto golpeó en una zona que ya había sufrido el efecto de fuertes lluvias, provocando desprendimiento de rocas y aluviones que destruyeron precarios caseríos instalados en laderas de montañas. Las autoridades estiman que cerca de 10.000 casas fueron destruidas, una cifra muy alarmante en una zona donde un hogar promedio alberga a 20 personas.

 

"Murieron siete que estaban en una habitación, cinco en otra y tres en otra", relató a la AFP Bibi Hawa, una herida desde un hospital en Sharan, la capital de la provincia de Paktika.

 

La organización Save the Children estima que más de 118.000 menores están afectados por el desastre.

 

"Muchos niños están ahora probablemente sin agua limpia para beber, sin comida y sin un lugar donde dormir", explicó la organización.