Grupo especial de la OMS combate viruela.

La tasa de mortalidad de los brotes de viruela de mono suele oscilar entre 1 y 10 por ciento.

 

22 de mayo de 2022.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó más de 80 casos de la viruela del mono y anunció el comienzo de un protocolo de trabajo con los países afectados, más de una decena, según las estimaciones de la agencia de la ONU, a la hora de mejorar “su comprensión sobre el alcance y las causas de la enfermedad”.

 

La agencia tiene constancia, además, de medio centenar de casos adicionales pendientes de confirmación sobre un virus que describe como “endémico en las poblaciones animales de varios países”.

 

Sin embargo, admite que los brotes encontrados en 11 países —13 contando a Israel y Suiza, que ayer confirmaron su primer caso después de la publicación del comunicado de la agencia— conforman una circunstancia “atípica” por ocurrir en lugares “no endémicos”.

 

“La viruela del mono se propaga de manera diferente al coronavirus, siempre bajo un estrecho contacto”, explica la organización.

 

“La gente que ha mantenido una interacción cercana con alguien afectado presenta más riesgo de contagio. Esta población incluye a trabajadores sanitarios, miembros de una familia o compañeros sexuales”, indicó la OMS.

 

La viruela del mono se da en África Central y Occidental, a menudo cerca de las selvas tropicales, y se considera endémica en la República Democrática del Congo, donde se descubrió por primera vez en humanos en 1970.

 

Los síntomas de la enfermedad incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, ganglios linfáticos inflamados, escalofríos y fatiga. Las erupciones en la piel también pueden aparecer en la cara y otras partes del cuerpo. La tasa de mortalidad de los brotes de viruela de mono suele oscilar entre 1 % y 10 %, según la OMS, y la mayoría de las muertes se producen en los grupos de edad más jóvenes.

 

Frente a las informaciones que apuntan a una especial incidencia de contagios entre la población homosexual, la agencia considera “inaceptable” que grupos de personas acaben “estigmatizados” y describe este comportamiento como una “barrera para detener el estallido de cualquier enfermedad”.